(Capítulo VI - Trastornos sexuales y Patología sexual)
38. INSUFICIENCIA SEXUAL. UNA SEÑAL DE ALARMA
La insuficiencia sexual es un trastorno que puede aparecer en el funcionamiento sexual. Puede permanecer por un período variable, a veces bastante prolongado, durante el cual el acto sexual puede ser realizado con cierta dificultad.
El organismo siempre da señales de alarma cuando uno de sus órganos o aparatos no funciona correctamente. Es raro que una úlcera de estomago no sea precedida por síntomas de acidez, dolor, dispepsia, etc., o una gripe por síntomas de inapetencia, decaimiento, somnolencia, etc. Lo mismo ocurre a nivel sexual, cuando existe una disfunción que paulatinamente se va insertando en el funcionamiento sexual, modificando las condiciones anteriores para pasar de alteraciones esporádicas a situaciones que se repiten con mayor asiduidad. Pueden instalarse luego en forma permanente o repetirse con sospechosa frecuencia, significando que el aparato genital está dando al hombre los síntomas de alarma necesarios para que el mismo les preste la mayor atención.
Hemos hablado anteriormente que a través de la Historia el hombre se ha preocupado mucho más por el tamaño del pene o su forma estética reflejada por una literatura la mayor parte de las veces confusa, que por su normal y correcto funcionamiento, del cual muchas veces también se ha exagerado y tergiversado creando mitos difíciles de erradicar.
Es importante aclarar que las condiciones y circunstancias en que se realiza el acto
sexual pueden variar haciendo esto que no siempre la respuesta y el rendimiento sean
similares. Lo mismo ocurre con la disposición para responder a un requerimiento sexual,
que bajo ciertos factores particulares habituales de la vida moderna en donde el ser
humano se encuentra sometido a presiones y tensiones permanentes, hacen que frecuentemente
y en determinadas
circunstancias se produzca la pérdida o la disminución del interés sexual.
Es fundamental saber que el funcionamiento sexual obedece a un complejo sistema altamente influenciable por múltiples factores y con una labilidad más o menos acentuada a cierto tipo de agresiones psíquicas o físicas.
El aspecto psíquico del acto sexual es indisoluble del físico en lo que respecta a la respuesta sexual. Aunque dentro de los orígenes de una insuficiencia sexual pueden existir solamente una de estas causas, que con el tiempo se irá complicando, para presentarse por lo general ante el médico con un cuadro en donde los dos elementos causales pueden estar presentes en diferente proporción.
No deje que una señal de alarma dada por el organismo a nivel sexual quede desatendida.
39. LA INSUFICIENCIA SEXUAL RELACIONADA A LA
ERECCION
Los trastornos que afectan la erección adquiera
diferentes características, ya que Pueden presentarse en forma ocasional o permanente,
como así también variar en gravedad desde una ligera disminución de la erección hasta
su falta total, grados estos que llevan a presentar un cuadro que va desde una
insuficiencia sexual a una impotencia.
En estos últimos la concreción del acto sexual se hace imposible porque la falta total
de erección impide una penetración.
En ciertos casos es frecuente observar que al comienzo de la relación sexual la erección es satisfactoria y luego va disminuyendo a los pocos minutos de iniciada la misma.
Junto con la eyaculación precoz, la disminución de la erección en mayor o en menor grado, constituyen los fenómenos más frecuentes dentro de los trastornos sexuales masculinos.
Un gran número de casos de pacientes con problemas en el control de la eyaculación, con el pasar del tiempo comienzan a manifestar disminución de la erección, creando esto un verdadero temor y un deterioro en el equilibrio psíquico, tan indispensable para el buen funcionamiento de la sexualidad.
En la consulta diaria asistimos frecuentemente a hombres que han llegado a un grado tal de ansiedad, de fatiga psíquica, de verdadero estrés, que condicionan durante un largo periodo cualquier tipo de recuperación.
La falta de erección es lo que más preocupa al hombre, ya que es frecuente que conviva con un trastorno de la eyaculación, sin prestarle demasiada atención, siendo también menospreciadas las dificultades discontinuas en la erección, hasta que la misma se instala en forma,permanente.
Todo esto hace que más de la mitad de los pacientes que asisten a la consulta vengan arrastrando un problema sexual desde bastante tiempo atrás.
No es raro que en alguna ocasión, en un hombre normal se presente una dificultad en la erección, lo cual no constituye un problema significativo, pero debe dársele valor cuando este trastorno comienza a ser reiterativo y las erecciones no se producen en forma espontánea, no tienen la firmeza habitual o se pierde una vez comenzado el acto sexual.
En casos similares pareciera ser que la primera reacción de muchos hombres es tratar
de conseguir alguna medicación oral o inyectable, para que la erección vuelva en forma
inmediata y se restablezca la normalidad perdida en lo que respecta a sus declinantes
erecciones.
Lamentablemente son pocos los casos que responden positivamente y en forma permanente a un
tratamiento simplista.
Por lo general las causas que han llevado al paciente a este estadío son generalmente
más complejas y requieren siempre un estudio detenido.
Muchos hombres que coincidentemente comienzan a tener trastornos en la erección han pasado los cuarenta años, se inclinan a pensar que el momento de la declinación sexual ha llegado, cuándo por lo general no es así, ya que la edad trae evidentemente ciertos cambios sexuales, como hemos visto anteriormente, pero no involucra una falla en la erección.
Otras veces hemos encontrado pacientes que han fallado ocasionalmente y que a partir de ese momento comienzan a sentir una verdadera angustia y en vez de serenarse y crear las condiciones necesarias para que vuelva la tranquilidad y todo marche bien, siguen el camino opuesto y tratan de "probarse" fuera de la pareja habitual, lo que !os lleva a reiterados fracasos, ya que las condiciones del "examen" tienden á ser más rigurosas que si se hubieran quedado tranquilos en un ambiente ya conocido y en donde por lo general no se creará el clima de angustia y ansiedad por el desempeño sexual.
No sería inútil repetir que muchos hombres desconocen la importancia que tiene el
clima de seguridad que debe rodear una relación sexual.
También son muchos los que la intentan creyendo que una erección debe producirse aun en
condiciones completamente adversas e incluso cuando no hay un real deseo sexual.
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40. Impotencia secundaria
41. Relación de la eyaculación precoz
con la impotencia secundaria