- Actualización en el tratamiento de la insuficiencia sexual y de la impotencia.
- Cambio de actitud.
- Distintas causas que ocasionan trastornos en la función sexual.
- Elección del tratamiento
- SILDENAFIL (VIAGRA)


En los últimos años han aparecido diferentes propuestas terapéuticas para encarar la solución del trastorno de la erección en el hombre.
Cada una de estas propuestas que se han venido ensayando, han aportado un mejor pronóstico para un cierto porcentaje de pacientes, pero también crearon alguna confusión, que el médico debería aclarar, explicándole la forma de actuar de estas nuevas terapias, sus efectos secundarios, contraindicaciones y limitaciones.

Aún teniendo a mano excelentes medicaciones o aquellas por aparecer en un futuro, es indispensable que el médico confeccione una exhaustiva historia clínica del paciente, basada en un interrogatorio que incluya sus hábitos, medicaciones que toma habitualmente y estudios
complementarios necesarios para aclarar la causa del trastorno y poder determinar el tratamiento más conveniente a seguir.

Cambio de actitud.
La insuficíencía sexual y la impotencia afecta a millones de personas y los especialistas saben que el trastorno de la erección puede ocurrir a cualquier edad, siendo más común una vez pasada la cincuentena.

La impotencia fue un tema tabú, pero hoy la actitud hacia este problema está cambiando.
Día a día cada vez más hombres buscan ayuda en los médicos especializados y con experiencia, quienes hoy comprenden cada vez mejor la causa de los trastornos sexuales.

Un número importante de nuevos tratamientos están hoy disponibles y deberían ser explicados al paciente con la máxima claridad.

Distintas causas de la impotencia.
Recordemos como se produce normalmente una erección.

Dentro del pene existen dos cilindros esponjosos paralelos a la uretra.
Cuando un hombre es estimulado sexualmente, el sistema nervioso comunica al pene el estímulo. Las arterias que aportan la sangre, relajan su musculatura permitiendo una vasodilatación y con ello penetra mayor cantidad de sangre que llena los cilindros esponjosos (cuerpos cavernosos). Esto produce la erección .

Algo que interfiera la concreción en los pasos anteriores, será motivo para una alteración de la erección y según su magnitud estaremos frente a una insuficiencia sexual o una impotencia.
Entre las causas de estos trastornos citaremos las siguientes:

Enfermedades que ocasionan trastornos en la función sexual.
Las enfermedades crónicas de los pulmones, hígado, corazón, nervios, arterias o venas pueden llevar a la impotencia, como así también los trastornos del sistema endocrino, en particular la diabetes.
La arteriosclerosis (endurecimiento de las arterias) impide que una adecuada cantidad de sangre entre al pene, impidiendo la erección.

Cirugía o traumatismos.
Distintos trastornos sexuales son resultado de lesiones en el área de la pelvis o en la zona espinal
También la cirugía que se realiza para el cáncer de la próstata (Prostatectomía radical), hipertrofia prostatica benigna ( Turp), de la vejiga o del recto puedan causar impotencia con mucha frecuencia.

Medicaciones
Una amplia variedad de diferentes medicamentos que incluyen antidepresivos, sedantes, hipnóticos antihistamínicos y antihipertensivos pueden causar trastornos en la erección o en la
eyaculación.

Substancias tóxicas.
El consumo crónico del alcohol, tabaco, marihuana u otras drogas habitualmente causan impotencia, disminuyendo también el deseo sexual.

Estrés, ansiedad y depresión.
Alrededor de un 10 % a un 15% de los trastornos sexuales obedecen a causas psicológicas (ver en pag. 146 desarrollo sobre este tema)

Elección del tratamiento
Al elegir el tratamiento el médico deberá tener presente las causas evitando tratamientos agresivos y riesgosos que buscan únicamente la obtención de una erección artificial.

En los últimos años algunos médicos creyeron encontrar en distintos métodos la solución al problema de la impotencia. Ello incluyó implantes quirúrgicos, bomba al vacío, y un medicamento: el Aprostadil, que actuando localmente en la musculatura lisa permitía su relajación y crea las condiciones de una erección.

El Aprostadil es un producto que fue desarrollado para problemas circulatorios en los recién nacidos.
Para crear una erección se lo inyectaba localmente en el pene introduciéndolo con una aguja en uno de los costados del cuerpo cavernoso.
La erección en esos casos era inmediata durando a veces hasta varias horas.

Con posterioridad al Aprostadil inyectable se utílizó el mismo producto ea forma de un microsupositorio del tamaño de la mitad de un grano de arroz que era insertado dentro de la uretra por medio de un dispositivo especial. Sus resultados eran variables.

Estos productos eran utilizados basados en el conocimiento de la fisiología de la erección y con el antecedente del uso de vasodilatadores locales (papaverina y otros).

El Aprostadil provoca una vasodilatación de las arterias por relajación del tejido muscular liso.
El resultado es una erección involuntaria casi inmediata que puede llegar a durar una hora o más.
De esto el riesgo que implica esta medicación, ya que puede producir dolor y en casos raros
pero no infrecuentes: priapismo (una erección dolorosa imposible de reducir y que envía al paciente al servicio de emergencias con riesgo de daño permanente en el tejido cavernoso). Además hay riesgo de esclerosar el tejido.
El aprostadil intrauretral tenía menos riesgos en su utilización pero su efectividad era menor.

SILDENAFIL (VIAGRA)
Actualmente se encuentra en uso el último producto que con gran esperanza fue lanzado al mercado en Abril de 1998.

La droga es el SILDENAFIL, que originalmente fue estudiado para el tratamiento de la hipertensi5n. No resolvió ese problema pero resultaba efectivo en el pene, ya que desencadenaba un proceso químico local que permitía que se relajara la musculatura lisa.

Los últimos estudios sobre sus resultados, son muy promisorios, cuando es correctamente utilizada en lo que respecta a la evaluación clínica del paciente, a su etiología, elementos estos que van a indicar la dosificación y la frecuencia de la toma.

El empleo del SILDENAFIL en las dosis recomendadas no tiene ningún efecto en ausencia del estímulo sexual. La medicación es rápidamente absorbida después de su administración por vía oral y su acción termina a las 4 oras de ingerida.

La mayor concentración en sangre se la encuentra entre los 30' y los 120'. La ingestión concomitante de alimentos grasos reduce su absorción.

El médico deberá evaluar la cantidad de SILDENAFIL a prescribir (25mg, 50 mg, y 100 g.) como así también aconsejar la periodicidad de su toma.

Se realizaron estudios favorables de la utilización del SILDENAFIL en pacientes con antecedentes de enfermedad coronaria, hipertensión, enfermedades cardíacas, diabetes, trastornos circulatorios, bypass coronario, prostatectomía radical, resección transuretral de la próstata ( Turp) y en pacientes que tomaban medicaciones que habitualmente son
inhibidoras de la erección.

Contraindicaciones.
El SILDENAFIL está contraindicado en pacientes con hipersensíbilidad a algunos de los componentes del producto. En algunos casos puede potencializar una hipotensión. También está contraindicado en los pacientes que usan nitratos orgánicos.

Precauciones.
Es importante conocer el grado de riesgo cardíaco, asociado con la actividad sexual, para iniciar cualquier tratamiento con el objetivo de mejorar la erección.

La medicación debe usarse con mucha precaución en pacientes con deformación anatómica del pene (Enfermedad de la Peyronie) o en aquellos con predisposición al priapismo y en la retinitis pigmentosa.

No debe olvidarse que esta medicación deberá ser indicada por el especialista quién deberá evaluar en todos los casos la etiología de la disfunción sexual y el riesgo que en ciertos pacientes puede producir el esfuerzo físico que demanda un acto sexual.

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